Existen diversos tipos de establecimientos en los que se puede comer en Eslovenia. Un restauracija es un restaurante en el que los clientes son atendidos por camareras. Una gostilna es una posada, por lo general de ambiente rustico, que sirve paltos de cocina tradicional.
Ambos acostumbran ofrecer un menú de mediodía. Un samopostrezna restauracija es un restaurante tipo self-service de precios generalmente económicos. En la cocina eslovena, donde la carne y los lácteos tienen un gran protagonismo, se percibe una clara influencia de la gastronomía vienesa. La wiener schnitze (ternera empanada), y el pohana piska (pololo frito empanado) son dos platos muy populares en Eslovenia, un país que cuenta con una importante tradición como productor de embutidos, de entre los que cabe destacar el jamón y el salami. En los cafés para comer en Eslovenia podrá degustar todo tipo de pasteles, pastas y helados. El zavitek es un pastelito ligero relleno de queso fresco dulce o salado.