La guia de Glasgow nos muestra una ciudad bulliciosa y alegre rebosante de esplendidos edificios victorianos. Su nombre gaélico, Glash-shu, significa “verde y querido lugar”, algo de lo que dan fe sus más de 70 parques y jardines. La ciudad, que disfruta de una intensa vida cultural, constituye también una buena base desde la que explorar el Loch Lomond, el oeste de Escocia y la costa de Ayrshire.
Glasgow debe buena parte de su legado arquitectónico a los llamados “señores del tabaco”, comerciantes del S XVIII cuyas riquezas sentaron las bases para la aparición masiva en el S XIX de fabrica e industrias pesadas, las cuales dieron a Glasgow una apariencia de ciudad gris y dura.