Al noroeste del Partenon se alza el Erecteion, un elegante templo jònico celebre por sus cariátides (estatuas que representan a estilizadas mujeres). La contaminación atmosférica ha obligado a sustituir las estatuas originales por replicas. Cuatro de las cariátides originales se exhiben en el Museo de la Acrópolis. La otra cariátide superviviente esta en el Museo Británico. La cariátide que falta fue saqueada por los otomanos y se perdió.
El Templo de Atenas Niké, con sus pequeñas ocho columnas, se yergue en la esquina del sudoeste de la Acrópolis. Construido aproximadamente en el 421 a-C., durante la tregua en la guerra de Peloponeso, el templo fue durante mucho tiempo el único lugar de la ciudad desde el que se divisaba el mar por encima de las murallas defensivas. Este templo esta considerado como uno de los edificios jònicos más hermosos de cuantos se conservan en Grecia.
Los Propileos, los imponentes pórticos de acceso a la Acrópolis, ocupan buena parte del extremo occidental de la colina. Todavía hoy sus piedras siguen dando al bienvenida a miles de visitantes diarios. Un consejo: si desea evitar las aglomeraciones de turistas hará bien en visitar la Acrópolis a primera hora de la mañana.
MÁS ALLA DE LA ACROPOLIS: la mayoría de los suburbios de la capital son anónimas extensiones de cemento gris cuya única nota de color la ponen los toldos de un verde oscuro de muchos comercios. Sin embargo, en las zonas más próximas a la Acrópolis existen varios conjuntos de ruinas que merece la pena visitar. Junto a los pies de la cara sur de la Acrópolis están emplazados dos teatros de la Antigüedad. El Teatro de Dionisio, construido en el S IV a.C., del que hoy apenas queda un puñado de ruinas, esta considerado el más antiguo monumento de su genero en Occidente. El Odeón Romano de Herodes Ático ha sido reconstruido y vuelve hoy a estar en funcionamiento.
Ale este del Partenon descansan los restos del Templo de Zeus Olímpico. Únicamente unas pocas columnas continúan en pie, que todavía transmiten al visitante la grandeza del que fuera el mayor templo de la Grecia clásica. Junto a el esta el Arco de Adriano, que mando construir el emperador romano del mismo nombre, de quien se sabe que era un ferviente admirador de la Grecia clásica. Este arco señalaba el punto en el que terminaba la antigua ciudad de Atenas y empezaba la ciudad que Adriano había empezado a construir.
MUSEOS E IGLESIAS: Otros sitios turisticos de Atenas son los museos estatales es gratuita los domingos. El Museo Nacional Arqueológico, al que merece la pena dedicarle un día entero, alberga una impresionante colección de reliquias arqueológicas de Atenas y otros rincones de la antigua Grecia. En el se pueden ver desde frescos minoicos hasta joyas de oro micénicas, pasando por monedas, esculturas, kouroi y muchas otras piezas de diferentes periodos de la Antigüedad.
Existen en Atenas muchos otros museos que ofrecen una mirada al arte y al cultura de la Grecia antigua y moderna. Especialmente destacables son el Museo de Arte de la Antigua Grecia y las Cicladas; el Museo Benaki; y el Museo Bizantino, que alberga una excelente colección de iconos ortodoxos.
Desde el monte Licabeto, el mas alto de Atenas con 278 m de altitud, se divisa una magnifica panorámica de la ciudad. En la cima se halla un café y una pequeña iglesia. Lo mejor es subir en funicular hasta el mirador.
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