Museo Trovantis en Rumania

Rumania es un país con una rica cultura, lleno de encanto y misterio. Son muchas las leyendas e historias que circulan por sus tierras. Entre los sitios extraños podemos encontrar el Museo Trovantis, un sitio en el cual existen piedras que crecen por sí mismas.
El museo se encuentra en la región de Valcea, al sur de Rumania. El Muzeul Trovantilor, fue abierto en el año 2006 y está en el pueblo de Costesti, distante 8km de Horezu. Las trovants se encuentran dentro y fuera del museo. Entre la colección pueden apreciarse piedras pequeñas y otras que superan los 10m de largo. El museo es zona protegida y ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Las misteriosas formaciones rocosas son conocidas como Trovants por los lugareños, que significa piedras que crecen. Y esta es su característica, luego de un aguacero, la superficie de estas rocas se cubre de bultos que aumentan de tamaño.
Poco después de que la lluvia se detiene, las rocas comienzan a transformarse. Surgen primero unas formaciones redondeadas u ovaladas, semejantes a hinchazones, que crecen en poco tiempo.

El fenómeno de las piedras que crecen:
Los trovants están constituidos por un núcleo de piedra sólida, pero en su parte externa, están cubiertos por una capa blanda de arena.
Según los geólogos, estas rocas son el resultado de un proceso de sedimentación ocurrido millones de años atrás en la región. Este proceso está vinculado a la formación concreciones de arenisca, donde las protuberancias estarían formadas por una secreción irregular del aglutinante de la roca.
Estas formaciones rocosas están compuestas por arena sedimentada proveniente de una cuenca que se formara seis millones de años atrás. En las sucesivas sedimentaciones, conjuntamente con las arenas, se produjo una acumulación excesiva de carbonatos, los que presionan las capas inferiores de las rocas sedimentarias cuando llueve, a causa de la dilatación, lo que provoca el afloramiento hacia el exterior formando las protuberancias.